sábado, 11 de mayo de 2013

Homenaje a Luis Miguel Dominguín con una escultura a los pies de Las Ventas

La Comunidad quiere rendir homenaje al torero madrileño Luis Miguel Dominguín con una escultura situada en el explanada exterior de la Plaza de Las Ventas y que, cuando se cumplen 17 años de la muerte del matador, han inaugurado el presidente de la Comunidad, Ignacio González y la alcaldesa de Madrid, Ana Botella, junto a los toreros Cayetano Rivera, “El Soro” y Curro Vázquez, así como familiares del diestro Dominguin.

Homenaje a Luis Miguel Dominguín con una escultura a los pies de Las Ventas
La escultura de bronce es obra del artista Ramón Aymerich y fue donada en 2008 por un grupo de amigos y admiradores de Luis Miguel Dominguín, como el matador de toros Miguel Báez “Litri” o ganaderos como Álvaro Domecq, Fermín Bohórquez o Samuel Flores. Hasta la fecha ha estado expuesta en el Museo taurino de Las Ventas.

“Dominguín era un torero de Madrid, y Madrid no se olvida de sus toreros. Por eso, hoy colocamos su escultura donde se merece, junto a las estatuas de Bienvenida, el Yiyo y del Dr. Fleming, donde el público de Madrid, que no se olvida de él, podrá recordar al maestro cada vez que venga a los toros”, ha explicado González.

El presidente regional ha incidido, además, en que con esta escultura en Las Ventas se da “un paso más en la defensa y apoyo a la Fiesta Nacional”, algo en lo que la Comunidad destaca y, por ello, ha sido la primera región en otorgar a los Toros la condición de Bien de Interés Cultural, en 2010.

González ha alabado la figura de Luis Miguel Dominguín y su aportación al mundo del toro: “Su ironía, inteligencia y generosidad no eran sino el reflejo exterior de una íntima grandeza interior y ejerció un liderazgo y una autoridad que sólo están al alcance de las auténticas figuras del toreo”.

Cinco veces por la Puerta Grande de Las Ventas


Luis Miguel González Lucas nació en Madrid el 9 de noviembre de 1926, y adoptó el apodo de Dominguín, tal y como habían hecho su padre y sus dos hermanos mayores, Domingo y Pepe, que también fueron toreros. Tomó la alternativa el 2 de agosto de 1944 en La Coruña de manos de Domingo Ortega y con su hermano Domingo de testigo. La confirmación en Las Ventas tuvo lugar el 14 de junio de 1945, actuando de padrino “Manolete”.

Desde ese instante, Dominguín se convirtió en uno de los matadores de toros más afamados y populares de las décadas de los años 40 y 50, terminando como primero del escalafón las temporadas 1946, 1948 (donde alcanzó la cifra de 100 corridas toreadas) y 1951. Reapreció en 1958 y se retiró de nuevo para regresar en 1971 hasta su despedida final y definitiva en 1973.

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