miércoles, 10 de agosto de 2016

El futuro del Beti Jai a debate

El futuro del Beti Jai a debate
Siempre fiesta. Siempre alegres. Eso es lo que significa Beti Jai en euskera. Este frontón, sito en el barrio de Chamberí y joya del patrimonio arquitectónico municipal y estatal, fue recuperado el año pasado para la propiedad pública por el Ayuntamiento de Madrid. Las personas conocedoras afirman que es un milagro haberlo salvado de la ruina y de manos privadas. Quienes valoran el espacio, así como los vecinos del barrio y demás ciudadanía de Madrid que conocen la noticia de su inminente rehabilitación, están siguiendo el proceso con mucho interés.


¿Qué hacen un antiguo pelotari y ahora estudioso de la pelota, una socióloga, un antiguo profesor de Educación Física, una escritora vecina del barrio, una urbanista feminista, un especialista en Patrimonio y un técnico de cultura del Ayuntamiento en las dependencias de Medialab-Prado un martes por la mañana? Dedicar su tiempo, su entusiasmo y su sentido crítico a las dinámicas de deliberación colectiva propuestas. El fin de estas dinámicas participativas es recoger ideas para la definición de criterios del futuro concurso de rehabilitación que lanzará el Ayuntamiento.

Un proceso participativo con proyección


Con pasión, porque este espacio levanta pasiones, es como muchos de ellos se han involucrado en el proceso participativo que se inició el pasado día 12 de julio en Medialab-Prado y que ha sido diseñado para responder en colectivo a la pregunta: ¿cómo queremos que sea el futuro Beti Jai?

Una breve introducción técnica del estado actual del edificio por parte del subdirector de Planeamiento Urbanístico del Área de Desarrollo Sostenible, Antonio Díez Sotelo, y unas notas sobre el marco de intervención que propone el Ayuntamiento desde la Dirección General de Intervención en el Paisaje Urbano y Patrimonio Cultural, dadas por Marisol Rubio y desde la directora general de Patrimonio de Hacienda, Cristina Moreno, sirvieron para aterrizar la situación actual del proceso de rehabilitación y situar a los participantes en el objeto de la jornada.

Divididos por grupos, los participantes fueron retados a imaginar cómo sería el Beti Jai en un futuro no muy lejano. Con este fin, se crearon mesas de vecinos y vecinas, mesas de técnicos, mesas de asociaciones, de gestores económicos y de responsables políticos. Cada mesa diseñó un escenario de futuro negativo y positivo. El escenario negativo estaba claro: nadie quiere un espacio privado, consagrado al uso exclusivo y configurado a espaldas de la ciudadanía. En las propuestas positivas, se llegó a unos puntos de consenso, aunque también se abrieron debates para los que probablemente haría falta nuevas jornadas de deliberación. Estos puntos fueron: se persevera y se relanza su esencia de frontón, el espacio se convierte en lugar de referencia para el deporte de pelota a nivel internacional, el frontón se abre como plaza pública a los vecinos del barrio y de Madrid para su disfrute y con programación cultural.

En una segunda fase de la dinámica, los participantes se dividieron en mesas heterogéneas atendiendo esta vez a aspectos transversales y fundamentales tales como el carácter y la identidad del edificio, usos principales y complementarios, integración vecinal o sostenibilidad económica.

Las recomendaciones de los grupos de trabajo serán escuchadas por los agentes del Ayuntamiento involucradas en la rehabilitación del frontón Beti Jai. Porque si algo quedó claro en esta jornada es que, ante todo, hay un deseo común de recuperar e impulsar el espacio como frontón.

La historia de una recuperación vecinal


Pero la mecha que inició este proceso tiene lugar un día de 2008, cuando Igor González, ingeniero informático y fotógrafo aficionado, consiguió entrar a este edificio, desconocido por la ciudadanía y tapado por un andamio durante lustros. Comparte sus fotos en internet y una serie de vecinos y personas interesadas se unen para formar la Plataforma Salvemos el Frontón Beti-Jai. Comienza a partir de aquí un proceso de visibilización y un peregrinaje por instancias públicas para lograr la recuperación del frontón. Como nos cuenta el propio Igor, que participó en la jornada : “Los tres puntos que mueven a la plataforma y que creemos que deben estar presentes en cualquier proyecto de rehabilitación que se inicie: el punto de vista deportivo, el punto de vista cultural y el aspecto ciudadano”.

Gracias a todas las personas que están luchando por su recuperación, podemos ya celebrar el inicio de este proceso colectivo. Así lo disfrutaremos cuando dispongamos de un nuevo espacio singular en Madrid abierto para uso y disfrute de toda la ciudadanía como será el frontón Beti Jai.

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