Queridos ciudadanos de la Comunidad de Madrid,
Un año más, y ya es el octavo, tengo el honor de dirigirme a todos los ciudadanos de la Comunidad de Madrid para felicitarles la Navidad y para desearles todo lo mejor para el año que va a empezar dentro de pocas horas.
Para mí dirigir estas palabras a los madrileños es, sin duda, un honor. Y, al mismo tiempo, es un deber porque hoy no hablo sólo en mi nombre, sino, y sobre todo, en nombre de todos los madrileños.
Con este mensaje, a pocas horas de las campanadas y las uvas que anunciarán el Año Nuevo quiero expresar los sentimientos y los buenos deseos que compartimos todos los madrileños.
Creo que hoy puedo decir que hablo en nombre de todos, jóvenes y mayores, madrileños de nacimiento y madrileños de adopción, de derechas y de izquierdas, empresarios y trabajadores por cuenta ajena, creyentes y no creyentes, cuando expreso el deseo de que el año 2011 nos traiga a todos salud, prosperidad, paz y un poco de buena suerte en todo lo que emprendamos en los próximos doce meses.
El año que ahora termina ha sido duro. Todos lo sabemos, y S. M. el Rey nos lo recordaba a todos los españoles en su mensaje de Navidad. Pero hoy creo que lo más importante es mirar al futuro con esperanza y con espíritu de lucha y de sacrificio. Los españoles y, desde luego, los madrileños han dado muchas muestras en la historia de su capacidad para salir adelante y para superar las situaciones más difíciles.