Tras una maniobra realizada en una de las potabilizadoras de Canal de Isabel II, los usuarios de algunos municipios pueden haber percibido un cambio en el olor y sabor del agua en sus grifos. El agua sigue siendo potable y apta para el consumo, pero en todo caso se están efectuando actuaciones en la red de distribución para eliminar el sabor y olor atípicos, que irán desapareciendo paulatinamente.
Canal realiza trabajos periódicos de mantenimiento, limpieza y mejora en sus estaciones de tratamiento de agua potable. Estas actuaciones normalmente pasan desapercibidas para el usuario, aunque en ocasiones puntuales, pueden influir en el sabor u olor del agua suministrada, sin que ello afecte a su potabilidad.






