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jueves, 14 de enero de 2021

La Pollina de Fuenlabrada, junto al arroyo Culebro, dentro del proyecto Arco Verde

La Comunidad de Madrid ha realizado trabajos para la recuperación de dos zonas verdes situadas en Fuenlabrada, con el doble objetivo de integrar ambas en Arco Verde –gran proyecto de infraestructura verde del Gobierno regional–, y aumentar la biodiversidad de este municipio del sur madrileño.

Para ello, la Consejería de Medio Ambiente, Ordenación del Territorio y Sostenibilidad ha acondicionado 1.300 metros lineales y tres metros de ancho de la vía pecuaria que transcurre paralela al arroyo Culebro, a su paso por La Pollina, para facilitar su conexión con Bosquesur, y, por otro, para crear un parque periurbano de uso público en 66 hectáreas situadas en el Cerro de La Cantueña.

“De esta manera”, tal y como ha explicado la consejera de Medio Ambiente, Ordenación del Territorio y Sostenibilidad, Paloma Martín, “el Ejecutivo madrileño sigue avanzando en este gran proyecto verde para mejorar la conectividad de los espacios ecológicos de la región y, a la vez, para la regeneración de los hábitats de muchas especies de flora y fauna que forman parte del entorno natural de la Comunidad de Madrid”.

Los trabajos realizados en el Cerro de La Cantueña se centran en la creación de un parque periurbano de uso público que formará parte de Arco Verde. Para ello, se han colocado 150 metros de talanquera de madera de cara a preparar este espacio para el disfrute de los madrileños, así como la señalización adecuada para garantizar la seguridad de los visitantes.

Alternativamente, y para mejorar las condiciones del hábitat de la flora y fauna típicas de la zona y lograr los parámetros adecuados de biodiversidad, se ha recuperado una lámina de agua existente que no mantenía el caudal adecuado fuera del periodo de lluvias.

Además, para paliar los efectos de un incendio producido este pasado verano fuera del parque periurbano, pero que se propagó con rapidez en el Cerro de La Cantueña, la Comunidad ha retirado los árboles quemados sustituyéndolos por 100 ejemplares de distinto tamaño y por 200 arbustos, entre los que destacan madroños, majuelos, endrinos, enebros, retamas y romeros.

Entre los ejemplares arbóreos plantados hay olmos resistentes a la enfermedad de la grafiosis, fresnos, álamos y sauces que se han repartido entre la zona más próxima a la vaguada y al estanque existentes. En este caso, las especies elegidas favorecen la biodiversidad y dificultarán también la propagación de futuros incendios.

La Pollina, conectada con Bosquesur

En el caso de La Pollina, y de cara a conectar este especio verde emblemático con la gran zona verde del Sur de Madrid, Bosquesur, se ha recuperado un área que se encontraba totalmente intransitable, con numerosos desniveles en el trazado y completamente desprovista de vegetación arbórea.

De ahí que los trabajos realizados por los técnicos a lo largo de la vía pecuaria se hayan centrado en la plantación de 600 ejemplares de árboles de las especies Fraxinus angustifolia, Ulmus minor, Celtis australis y Populus alba, además de Pistacia lentiscus, Cistus albidus, Retama sphaerocarpa y Mirtus comunis, con un tamaño de entre 10 y 12 centímetros de diámetro.

Además, para la protección de los ejemplares se ha procedido a la realización del correspondiente alcorcado y se ha instalado un sistema de riego interno. Con todo ello, se consigue la regeneración de la ribera procurando la conexión de esta nueva vegetación con el arroyo Culebro.

En definitiva, todas estas actuaciones tienen como finalidad la recuperación de espacios verdes emblemáticos del sur de la región que con su incorporación al proyecto Arco Verde compaginarán el uso público con la mejora de la biodiversidad y la conectividad ecológica de los espacios naturales con las zonas periurbanas.

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