La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso ha depositado, junto al alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida, una corona de laurel en la placa en la Real Casa de Correos en recuerdo a las víctimas de los atentados del 11 de marzo de 2004, así como a los servicios de emergencias y ciudadanos que las auxiliaron.
En el 22º aniversario de la tragedia, a las 9:00 horas ha dado comienzo el homenaje con el tañido de las campanas del reloj de la sede de la Presidencia autonómica durante dos minutos, en una ceremonia a la que también se han sumado al unísono las iglesias de todos los municipios de la región. A su término, la Orquesta y Coro de la Comunidad de Madrid ha interpretado la composición para cuerdas Adagio for Strings, de Samuel Barber y, por último, ha sonado el Himno Nacional de España.
En el acto han participado los presidentes de la Asociación Víctimas del Terrorismo, Maite Araluce; Fundación Víctimas del Terrorismo, Juan Francisco Benito, y la Asociación 11-M Afectados del Terrorismo, María Soledad Pérez.
También han asistido los consejeros del Ejecutivo autonómico; portavoces de los grupos parlamentarios en la Asamblea regional; la vicealcaldesa y concejales del Ayuntamiento de la capital.

Los atentados yihadistas cometidos el 11 marzo 2004, tres días antes de las Elecciones Generales, desataron en España un terremoto político cuyas consecuencias aún perduran. Marcaron la historia de España.
ReplyDeleteLos cuatro o cinco principios básicos, que sustentaban el espíritu de concordia desde que se inició la “transición” en los años 70, desaparecieron a partir de estos atentados. PSOE y PP utilizaron los atentados según sus intereses, con el consiguiente advenimiento de nefasto Zapatero, quién abrió la brecha del resentimiento con la ley de “Memoria Histórica”.
Nunca debió de darse esta situación. Los TEDAX, dos horas después de las explosiones, 10:00 horas del mismo día 11, antes de neutralizar dos bombas que no explosionaron (Atocha y El Pozo), observaron que la sustancia explosiva era de color blanco. No de color rojo como la dinamita Titadyn utilizaba ETA.
Aznar se precipitó con un telegrama a embajadas y organismos internacionales el mismo día 11, a las 17:30 hrs., acusando a la banda criminal ETA como autora de los atentados. Este fue el origen y causa (justificación) de la manipulación mediática que vino después.
Pedro J Ramírez, Casimiro García Abadillo y Federico Jiménez Losantos, con mentiras y medias verdades, acusaron a policías, jueces y fiscales de conspirar para encubrir a terroristas (por ejemplo, "Informe ácido bórico", 2006). Con sus “teorías de la conspiración del 11 M”, ignoraron y despreciaron las sentencias de Audiencia Nacional (2007) y Tribunal Supremo (2008).
Con su mala praxis periodística dividieron a las victimas y causaron la crispación social y política cuyas secuelas aún están presentes. Ayudaron a Zapatero a ganar su segunda legislatura en 2008, con las preguntas parlamentarias de Zaplana dictadas por Pedró J Ramírez.
Aún, en junio de 2009, estos periodistas seguían insistiendo en la autoría de la banda criminal ETA con la promoción del libro "Titadyn" (dinamita utilizada por ETA). Casimiro García Abadillo lo prologó con una extensa recopilación de las “teorías” y las especulaciones que ellos habían inventado y difundido.
Datos comunicados inmediatamente a las autoridades policiales, como se refleja en una nota incorporada inmediatamente al sumario.
Así consta en página 30 y en documento oficial nº 5 del anexo del libro "Las Bombas del 11-M. Relato de los hechos en primera persona". (Amazon 2014) del que fuera jefe de los TEDAX, comisario Juan Jesús Sánchez Manzano. Acceso gratuito portal bibliográfico universitario Dialnet.
En el 2022 se estrenó un documental en Netflix, “11 M (2022)”, muy interesante e ilustrativa, con la intervención de victimas, jueces, fiscales, policías, bomberos, servicios sanitarios, periodistas, políticos