El email marketing mantiene una ventaja que las redes sociales no siempre pueden ofrecer: una relación directa con el público. No hay que esperar a que un algoritmo muestre una publicación ni pagar cada vez que se desea volver a contactar con una persona interesada. Cuando la base de datos se ha construido correctamente, la empresa dispone de un canal propio para informar, vender y fidelizar.






