Iniciar una actividad por cuenta propia exige bastante más que fijar una fecha para empezar a trabajar y emitir la primera factura. Antes de formalizar el alta conviene definir con precisión qué actividad se desarrollará, cómo se obtendrán los ingresos y qué gastos serán necesarios. Una decisión administrativa tomada antes de empezar puede condicionar después la fiscalidad, la cotización y el acceso a determinadas ayudas.






