7,3 Km de túnel de 11,5 metros de diámetro
La tuneladora que abrirá un pasadizo de más de siete kilómetros entre Atocha y Chamartín para la línea férrea de alta velocidad es impresionante. Trabajará incansablemente durante dos años, hasta 2012. Bajo el gélido viento que soplaba ayer en Schwanau, en Alemania, la máquina, de más de 125 metros de largo y casi 12 de altura, se echó a temblar cuando la probaron los técnicos de la fábrica Herrenknecht. Luego se desmontará, y sus piezas viajarán en barco hasta el puerto de Alicante. Llegará a Madrid a finales de enero. En los últimos días de marzo arrancará bajo la calle de Mateo Inurria.
Administración de Infraestructuras Ferroviarias (Adif), el organismo público que ha financiado el viaje de prensa a Schwanau, abrirá un túnel que será fundamental para la futura conexión de las líneas de AVE del norte con las del sur y el este. Bajará hasta los 40 metros de profundidad en su tramo más hondo para evitar acercarse a las 8 líneas de metro con las que se cruzará. Irá bajo tierra desde la cabecera sur de la estación de Chamartín hasta la glorieta del emperador Carlos V. Y está previsto que entre en funcionamiento en 2012, previsiblemente antes de las elecciones generales. El proyecto tiene un presupuesto de 206 millones de euros.