Se renueva 3 veces al año
Aunque pesa 38 kilos, ondea con la delicadeza de una pluma cuando Eolo sopla a pleno pulmón. Es la bandera de la plaza de Colón, que entró en el Guinness de las enseñas españolas con sus mastodónticas dimensiones de 21x14 metros.Todos los meses el Ayuntamiento la descuelga para hacerle un chequeo. Pero acto seguido coloca en el mástil una de las cuatro o cinco telas rojigualdas que tiene de reserva mientras conduce a la recién bajada a su médico particular. Éste responde al nombre de Sosa Días y es una empresa de Colmenar Viejo especializada en la fabricación y conservación de banderas. "Al ser tan grandes sufren mucho daño por el viento y lo más ormal es que haya que arreglarlas", señala José Luis Sosa, gerente de la compañía.
La parte más afectada está en las antípodas del mástil, porque es la que más zarandea el aire. En ocasiones se remiendan los jirones, o si los desperfectos afectan sólo a los bordes se recorta un trozo de tela y se remata. Depende de las inclemencias meteorológicas, pero generalmente cada año se tiran 2 ó 3 megabanderas a la basura. "Al principio tardábamos tres semanas en fabricar una nueva, pero ahora ya somos capaces de hacerla en una semana", explica Sosa.