Las fotos que ilustran esta crónica fueron realizadas en otoño de 2006 con motivo de unos trabajos de documentación grafica efectuados durante la construcción del Intercambiador de Príncipe Pío. En aquellos meses el aparcamiento del edificio de viajeros junto a la Cuesta de San Vicente era la improvisada sede de las oficinas y vestuarios de la constructora que ejecutaba la edificación del vecino intercambiador. A pesar de la presencia de obreros y vigilantes el viejo edificio de la estación era frecuentemente visitado por grafiteros, vagabundos y por consumidores de todo tipo de drogas. Lamentablemente la situación actual no es mejor con respecto al abandono y ruina del edificio de Largo Recorrido.
Estamos en 2010, el tiempo pasa y la situación de este edificio histórico es lamentable ya que nunca terminan de consolidarse los proyectos de rehabilitación para tan digno lugar.