Un nuevo aspecto, nuevos equipamientos, un espacio para el arte. La plaza Mayor mira al futuro con un proyecto que quiere devolverle su esencia: ser un lugar para el encuentro, para la convivencia ciudadana. Ana Botella, alcaldesa de la ciudad, se ha acercado a este enclave histórico para visitar las obras que son, en sus palabras, "el pistoletazo de salida al Plan de Mejora y Adecuación, con el objetivo de poner en valor uno de los hitos arquitectónicos de Madrid de cara a su cuarto centenario".

La necesidad de abordar este plan, que contempla revalorizar sus tesoros arquitectónicos, mejorar la seguridad, remarcar la iluminación y aumentar sus atractivos con la incorporación de pinturas en las bóvedas de los soportales, la explicaba así Ana Botella: "Su uso intensivo, visitada cada año por casi 10 millones de personas, su carácter monumental, y el desgaste propio de una zona con muchísima actividad comercial y de todo tipo, genera deficiencias, desgastes y deterioros que es preciso subsanar para mantener en perfecto estado este preciado Bien de Interés Cultural". Se da respuesta además a las demandas de vecinos, comerciantes y principales asociaciones del entorno.

La necesidad de abordar este plan, que contempla revalorizar sus tesoros arquitectónicos, mejorar la seguridad, remarcar la iluminación y aumentar sus atractivos con la incorporación de pinturas en las bóvedas de los soportales, la explicaba así Ana Botella: "Su uso intensivo, visitada cada año por casi 10 millones de personas, su carácter monumental, y el desgaste propio de una zona con muchísima actividad comercial y de todo tipo, genera deficiencias, desgastes y deterioros que es preciso subsanar para mantener en perfecto estado este preciado Bien de Interés Cultural". Se da respuesta además a las demandas de vecinos, comerciantes y principales asociaciones del entorno.





