En el plan que el Gobierno de Gallardón diseñó mediante el
Programa de Infraestructuras para la Mejora de la Movilidad 2003-2007 además de modernizar la M-30, se proponía crear ejes transversales que cruzaran el centro y acercaran unas zonas con otras, y especialmente el Este con el Oeste. Ese objetivo se conseguía con seis ejes:
El eje de Pío XII, que enlaza la M-30 con Sinesio Delgado y el centro financiero de la Castellana Norte, que ha duplicado el túnel de Pío XII y creado el Anillo Distribuidor Cuatro Torres.
El eje Francisco Silvela - Raimundo Fernández Villaverde, en el que se ha eliminado el paso elevado de Cuatro Caminos sustituyéndolo por un túnel.
El túnel de O’Donnell, que mejora el acceso a la M-30 desde la calle Alcalá, permitiendo una salida más rápida de Madrid hacia el Este.
Un nuevo eje que enlaza M-30 y M-40 por el Barrio del Pilar mediante un túnel entre la Avenida de la Ilustración y la avenida del Ventisquero de la Condesa.
El by-pass Sur de la M-30, en una de las zonas de mayor tráfico de la ciudad, une la zona sureste con la suroeste de la M-30, evitando largos atascos.
El túnel de Sor Ángela de la Cruz a Marqués de Viana, que conectará las zonas este y oeste de la ciudad.
Ayer, Gallardón visitó las obras del túnel de Sor Ángela de la Cruz a Marqués de Viana.

La construcción de este túnel que conectará las zonas Este y Oeste de la ciudad
supondrá un ahorro de más de 300.000 horas al año en desplazamientos, y beneficiará a los más de 600.000 ciudadanos de la zona. Una mejora en la movilidad de la ciudad que potenciará la comunicación entre el área de Castellana y Orense con la avenida de la Ilustración y la M-30 en esa zona, y que aproximará los distritos de Tetuán y Chamartín con los de Moncloa y Fuencarral-El Pardo.

El gran eje vertebrador,
un túnel de 1.590 metros, arranca de
Sor Ángela de la Cruz, discurre bajo
Bravo Murillo y
Marqués de Viana y sale al final de la calle de
Villaamil, punto a partir del cual conectará con otras dos nuevas operaciones: el nuevo
paseo del Camino de los Pinos y la remodelada
glorieta de Nueva Zelanda, sobre la M-30, en la zona Noroeste.
Pincha en la imagen para verla completaEsta nueva infraestructura ha supuesto una gran ocasión para remodelar la superficie y mejorar la conexión entre la calle Marqués de Viana y el paseo de la Dirección. Al reordenar los espacios
se han uniformado las aceras y facilitado su uso como zonas estanciales gracias al ancho que alcanzan. La calle del Marqués de Viana, en concreto, se convierte en una avenida de tráfico local, con dos carriles por sentido. Asimismo, se van a pavimentar 31.139 m2 de aceras y 67.714 de calzadas y se instalará nuevo mobiliario urbano y arbolado de alineación.
La construcción del túnel ha permitido
paliar la carencia de aparcamientos en Tetuán, mediante la construcción de uno subterráneo para residentes con
196 plazas entre Infanta Mercedes y Bravo Murillo. Tendrá acceso desde Sor Ángela de la Cruz y retirará del entorno los numerosos vehículos que hoy lo saturan.
Una vez abierto,
la seguridad se garantizará mediante avanzados sistemas: 34 cámaras de televisión, 10 salidas de emergencia, 6 paneles señalizadores, 40 semáforos para incidencias y 64 bocas de incendio, entre otros sistemas.
Estado de las obras

En estos momentos,
la estructura del túnel está terminada en un 90%, después de cruzar este verano bajo la estación de Metro de Tetuán de la Línea 1, cuyo servicio se cortó para mayor seguridad. Sólo queda terminar la estructura de uno de los dos tramos que se construyen mediante el método tradicional de mina, y está ya muy avanzada.
La estructura del aparcamiento está terminada en un 60% y se ha comenzado a trabajar en las primeras instalaciones del túnel.
En superficie, se han iniciado las labores de ejecución de las
nuevas aceras y bordillos, realizados en un 10%.
Según palabras de Gallardón, “En seis meses los ciudadanos habrán ganado, en esta zona, en movilidad, comodidad y calidad de vida”.