Botella y Aguirre firman un protocolo para reordenar competencias y servicios en las administraciones local y autonómica

La reunión que la alcaldesa de Madrid, Ana Botella, y la presidenta de la Comunidad, Esperanza Aguirre, celebraron ayer, tenía muchas horas de trabajo detrás y un objetivo común: prestar a los ciudadanos mejores servicios públicos sin duplicidades. Así lo ha contado la alcaldesa después de firmar con Aguirre un "protocolo para la reordenación de competencias y servicios duplicados".
"Los ciudadanos nos demandan servicios de calidad, una asignación clara de responsabilidades, y que tengamos prioridades de gasto razonables. No que dupliquemos o tripliquemos el mismo servicio desde las distintas administraciones públicas, multiplicando su coste sin mejora alguna", ha dicho Botella, que ya en su discurso de investidura se comprometió en la tarea de procurar mejores servicios públicos por un coste menor.
La creciente demanda de los ciudadanos ha llevado a los ayuntamientos, en las últimas décadas, a ampliar sus servicios en ámbitos concretos: familia, protección de menores, juventud, cultura, vivienda, formación continua, servicios sociales, protección de la salud y protección de consumidores y usuarios. En ciertos casos, como los relativos a medio ambiente, seguridad o cultura, la actuación simultánea de varias administraciones es beneficiosa. En otros deviene en una duplicidad que supone que distintas administraciones prestan el mismo servicio a idénticos destinatarios en el mismo territorio. Eso supone un gasto añadido y puede suponer un descuido o una demora en la atención de las necesidades básicas. De ahí la conveniencia de solventarlo que ha llevado a Comunidad y Ayuntamiento a la firma del protocolo.
"Con el Protocolo que hoy firmamos vamos a mejorar la gestión de los servicios públicos mediante su atribución a una sola Administración. No habrá solapamientos; no habrá divergencia de requisitos para el acceso a un mismo servicio, y suprimiremos los supuestos de doble cobertura. Y todo ello sin reducir la calidad o la extensión de los servicios que ofrecemos a los ciudadanos".
El precio único de aplicación hasta el momento actual, de 1,50 euros, se modifica en función del número de estaciones recorridas, y varía entre 1,50, para los recorridos entre 1 y 5 estaciones, y 2,00 euros, para trayectos de 10 o más estaciones. Cada estación adicional entre esta horquilla incrementa el precio en 0,10 euros.
Para utilizarlo, es suficiente con aproximar el billete a la máquina validadora de tarjetas sin contacto situada a bordo de los autobuses y señalizada al efecto. La validación es obligatoria en todos los casos, tanto para el primer viaje como para el transbordo. En el momento de la validación, la máquina emitirá un sonido e informará mediante un mensaje del saldo de viajes disponible.


