Bruno García Gallo para elpais.com
El Ayuntamiento rebañará este año dinero de su amarrado y rezurcido presupuesto para recuperar la reforma de la calle de Atocha, uno de los últimos proyectos urbanísticos que el anterior alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, tuvo tiempo de anunciar en septiembre de 2011, dos meses antes de cambiar Madrid por el Ministerio de Justicia, y que su sucesora, Ana Botella, sacrificó en mayo de 2012 por falta de liquidez.

Gallardón reservó 860.000 euros para remozar ese “valioso corredor comercial, cultural y arquitectónico” entre la plaza de Antón Martín y la glorieta de Carlos V, pero los recortes presupuestarios aprobados por Botella nada más llegar a la alcaldía enviaron al limbo el proyecto.
El área municipal de Urbanismo, que dirige Paz González, quiere resucitarlo ahora para dar tracción a la recuperación comercial que percibe en la zona, sobre todo, con la implantación de hoteles de tres y cuatro estrellas.
El Ayuntamiento rebañará este año dinero de su amarrado y rezurcido presupuesto para recuperar la reforma de la calle de Atocha, uno de los últimos proyectos urbanísticos que el anterior alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, tuvo tiempo de anunciar en septiembre de 2011, dos meses antes de cambiar Madrid por el Ministerio de Justicia, y que su sucesora, Ana Botella, sacrificó en mayo de 2012 por falta de liquidez.

Gallardón reservó 860.000 euros para remozar ese “valioso corredor comercial, cultural y arquitectónico” entre la plaza de Antón Martín y la glorieta de Carlos V, pero los recortes presupuestarios aprobados por Botella nada más llegar a la alcaldía enviaron al limbo el proyecto.
El área municipal de Urbanismo, que dirige Paz González, quiere resucitarlo ahora para dar tracción a la recuperación comercial que percibe en la zona, sobre todo, con la implantación de hoteles de tres y cuatro estrellas.