Los trastornos de la conducta alimentaria (TCA) son enfermedades graves con importantes repercusiones físicas que dependen de una deficiencia biológica, hasta ahora no bien identificada, que se manifiesta en un control deficitario de los mecanismos de respuesta al estrés, de la regulación emocional y de la impulsividad, que finalmente se canalizan en ansiedad y preocupación excesiva por el peso corporal y por el aspecto físico.

A todo ello contribuyen además, la publicidad y los medios de comunicación mediante la aparición de modelos o prototipos 'perfectos' de hombre y mujer, bellos y muy delgados que mantienen y condicionan la sintomatología en aquellos adolescentes vulnerables y enfermos. El número de afectados por estos trastornos ha ido en aumento y se estima que afectan aproximadamente a 1 de cada 200 jóvenes de entre 12 y 14 años y aunque las mujeres jóvenes siguen siendo el colectivo más afectado, los varones, las mujeres maduras y los menores de 12 años comienzan a agregarse a la lista de víctimas de este trastorno.

A todo ello contribuyen además, la publicidad y los medios de comunicación mediante la aparición de modelos o prototipos 'perfectos' de hombre y mujer, bellos y muy delgados que mantienen y condicionan la sintomatología en aquellos adolescentes vulnerables y enfermos. El número de afectados por estos trastornos ha ido en aumento y se estima que afectan aproximadamente a 1 de cada 200 jóvenes de entre 12 y 14 años y aunque las mujeres jóvenes siguen siendo el colectivo más afectado, los varones, las mujeres maduras y los menores de 12 años comienzan a agregarse a la lista de víctimas de este trastorno.


