Las nuevas instalaciones ocupan una superficie quince veces menor que la actual, y van soterradas y blindadas
Ya ha comenzado la cuenta atrás para la desaparición de las antiguas subestaciones eléctricas en superficie Vicálvaro y La Estrella, situadas en los distritos de San Blas y Retiro, respectivamente. Dichas subestaciones están siendo actualmente desmanteladas y en breve habrán desaparecido de la escena urbana. La alternativa son otras nuevas, blindadas y soterradas, que ocupan una superficie 15 veces menor que la actual. Ya están preparadas para funcionar a pleno rendimiento en cuanto finalicen los trabajos de desmontaje de las antiguas.
Los trabajos son fruto de los convenios suscritos por el Ayuntamiento de Madrid, la Comunidad y la compañía Iberdrola en 2003, y forma parte de las políticas de sostenibilidad impulsadas por el Gobierno de la Ciudad, con un triple objetivo. En primer lugar, mejorar la calidad ambiental y el paisaje urbano, eliminando los tendidos aéreos y optimizando el uso del suelo. El segundo propósito es modernizar las infraestructuras de un servicio esencial como el suministro de energía eléctrica, lo que contribuye a la eficiencia en el consumo y a la competitividad de la ciudad. Y en tercer lugar, y como resultado de todo ello, incrementar la calidad de vida de los ciudadanos.