Del 2 al 31 de marzo de 2011

Muchos castillos tuvieron que ver los caballeros francos que cruzaban los Pirineos para unirse a las cruzadas, cuando llamaron a una pequeña región, a un simple condado fronterizo:
“Castilla”, tierra de castillos. Sin embargo, esa proliferación de fortalezas era común a todos los reinos hispánicos.
España es una tierra de castillos, de norte a sur enormes centinelas de piedra vigilan nuestros pasos, encaramados sobre altos cerros, en pueblos olvidados o en perdidos valles.
Son los
guardianes de nuestra historia, reliquias de otro tiempo, obligados a vivir una soledad impuesta, en un profundo silencio, en la eternidad de un paisaje del que han pasado a formar parte, envueltos en leyendas y, muchas veces, sumidos en el olvido.
Las fotografías de Luis Zueco nos muestran esta tierra de castillos, mediante equilibradas composiciones, envueltas en un aire romántico, con una continua búsqueda de las características fisonómicas y topográficas de cada castillo para conseguir captar la personalidad propia de cada fortaleza. Siempre en el contexto de
extensos paisajes e infinitos cielos que, a veces, llegan a robar el protagonismo a la superficie terrestre invitándonos a volar sobre las fortalezas. Mientras que, en otras ocasiones, es el propio paisaje quien se encastra y se funde con el castillo en una misma expresión.