
La economía madrileña mostró
en 2010 un mejor comportamiento que el conjunto de la economía española en todas sus macro magnitudes, según concluye la Memoria anual del Consejo Económico y Social (CES). Entre los indicadores positivos de 2010 destacan la población, el empleo, la innovación, la deuda, la industria, la creación de empresas, la atracción de inversiones extranjeras o el turismo.
Desde que se comenzaron a sentir los primeros síntomas de la crisis, el Gobierno regional empezó a aplicar medidas de austeridad y contención del gasto público y esto ha servido de modelo al resto de las Administraciones Públicas. Se han eliminado trabas burocráticas, liberalizado los mercados, para generar un marco de estabilidad y confianza que fomente la inversión y la actividad emprendedora, apoyando a los empresarios.