Elena G. Sevillano para elpais.com
La Comisión Europea ha rechazado la moratoria solicitada por España para que Madrid pudiera sortear durante cinco años más la obligación de cumplir los límites máximos de contaminación por dióxido de nitrógeno (NO2). La legislación europea permite una media anual máxima de 40 microgramos por metro cúbico de este gas tóxico que irrita las vías respiratorias y agrava problemas de salud como el asma y las alergias, y que procede principalmente del tráfico. Ese límite es de obligado cumplimiento desde 2010 y existe la posibilidad de que haya sanciones.

"La Comisión estima que deben formularse objeciones respecto a la prórroga del plazo para el cumplimiento del valor límite anual y horario de NO2, ya que las autoridades españolas no han demostrado que dicho cumplimiento pueda alcanzarse en 2014", asegura el texto de la decisión, con fecha de 16 de mayo, consultado por EL PAÍS.
La Comisión Europea ha rechazado la moratoria solicitada por España para que Madrid pudiera sortear durante cinco años más la obligación de cumplir los límites máximos de contaminación por dióxido de nitrógeno (NO2). La legislación europea permite una media anual máxima de 40 microgramos por metro cúbico de este gas tóxico que irrita las vías respiratorias y agrava problemas de salud como el asma y las alergias, y que procede principalmente del tráfico. Ese límite es de obligado cumplimiento desde 2010 y existe la posibilidad de que haya sanciones.
"La Comisión estima que deben formularse objeciones respecto a la prórroga del plazo para el cumplimiento del valor límite anual y horario de NO2, ya que las autoridades españolas no han demostrado que dicho cumplimiento pueda alcanzarse en 2014", asegura el texto de la decisión, con fecha de 16 de mayo, consultado por EL PAÍS.
La Comunidad va a colaborar con los programas de selección y mejora genética de ganaderías de lidia establecidos por la Unión de Criadores. Estas explotaciones se encuentran actualmente en crisis por la caída de los festejos taurinos en España, que se han reducido un 43,5% desde 2007. La situación está comprometiendo seriamente el legado genético de la raza y gran cantidad de encastes se encuentran en peligro de extinción.