Desde que comenzó a implantarse la Receta Electrónica se han beneficiado de esta herramienta 1.297.649 madrileños, que han recogido en la farmacia el medicamento recetado por su médico, sin necesidad de acudir a consulta. En total, se han dispensado 27.650.076 envases correspondientes a 11.460.762 prescripciones de medicamentos realizadas en los Centros de Salud. Estas cifras ilustran el volumen y grado de aceptación por parte de los usuarios
Gracias a la receta electrónica se disminuyen las consultas destinadas a la prescripción de medicamentos de pacientes crónicos, lo que supone un beneficio tanto para el usuario, que evita acudir al Centro de Salud sólo para renovar su medicación, como para el médico, que dispone de más tiempo para la prestación asistencial. Hasta el momento, ha obtenido una excelente acogida por parte de pacientes y profesionales.
Por otra parte, los farmacéuticos disponen de más tiempo e información para dar un correcto servicio a los pacientes, gracias a la reducción de tareas administrativas relacionadas con la facturación. Además, aumenta el papel asistencial del farmacéutico conllevando ventajas para el sistema sanitario ya que permite un mejor control de los medicamentos dispensados y por extensión del gasto farmacéutico.