El oro vive un momento de máxima prosperidad. En España, por ejemplo, ha superado los 3.000 euros por onza hasta alcanzar los 3.540,76 este mismo mes de noviembre. Una situación que no es ajena para los inversores. Esta situación, aunque pueda parecer ajena al día a día de la ciudadanía, no lo es. De hecho, el negocio del oro vive un momento de intensa actividad y transformación.






