"Madrid está a la cabeza de Europa en el cumplimiento de las directivas sobre tratamiento de aguas residuales urbanas". Así lo ha afirmado Ana Botella, alcaldesa de la Ciudad de Madrid, durante la visita a las obras de mejora de la capacidad de la red de saneamiento en la cuenca de Abroñigales, enmarcadas en el Plan de mejora de la calidad de las aguas del río Manzanares. Un proyecto que ha supuesto una inversión de 32 millones de euros y que aumenta en un 40% la capacidad de esta parte de la red de saneamiento. En la cuenca de Abroñigales se recogen la mayor parte de las aguas procedentes de la mitad este de la ciudad.

Para Botella, "la red de saneamiento de aguas residuales ocupa un lugar fundamental en la gran transformación que ha protagonizado Madrid en los últimos años y, ahora, es un buen momento para poner en valor el gran esfuerzo que el Ayuntamiento de Madrid ha realizado para que nuestra ciudad tenga unas infraestructuras hidráulicas de vanguardia".
Para Botella, "la red de saneamiento de aguas residuales ocupa un lugar fundamental en la gran transformación que ha protagonizado Madrid en los últimos años y, ahora, es un buen momento para poner en valor el gran esfuerzo que el Ayuntamiento de Madrid ha realizado para que nuestra ciudad tenga unas infraestructuras hidráulicas de vanguardia".