
De ser un polo nacional de servicios administrativos, con apenas el 0,1% del territorio y el 7% de la población nacional,
Madrid ha pasado a convertirse en un nodo global, sede de multinacionales especializadas en servicios avanzados y de comunicaciones al servicio de la economía española, a la que aporta el 11% de su riqueza y donde la crisis económica ha tenido menor incidencia en el empleo: 8 puntos porcentuales menos que en el resto del país. Ese puede ser el retrato sucinto de la economía madrileña, tal como lo recoge la "Estructura Económica de la Ciudad de Madrid",
publicación editada por el Área de Economía, Hacienda y Administración Pública, que ha presentado la alcaldesa, Ana Botella
El libro es un análisis socioeconómico en profundidad de la capital,
"que repasa todos los factores que han permitido hacer de Madrid el motor económico de España", ha declarado la alcaldesa. Y que refleja una ciudad
"que está en condiciones de aprovechar el cambio de tendencia que empieza a experimentar nuestra economía".
Analiza, por ejemplo, la estructura territorial y las infraestructuras; el mercado de trabajo y el capital humano; la estructura empresarial; el mercado inmobiliario; la actividad industrial, comercial o turística; aspectos como la renta y el consumo o el posicionamiento internacional de Madrid, que ocupa la quinta posición entre las 25 ciudades europeas y que es la tercera en la valoración de la competitividad económica.