Cada día son más las personas que expresan su voluntad de ser incineradas y que sus cenizas sean esparcidas al aire libre. Un deseo tan personal, tan íntimo, al que el poeta argentino Juan Gelman convirtió en ese verso. Ahora, la ciudad de Madrid cuenta con dos nuevos espacios denominados Jardín del Recuerdo, orientados a acoger estos restos, en los cementerios de Nuestra Señora de La Almudena y Sur que ya contaban con zonas destinadas a este fin.


