El verano es la estación más propensa para sufrir, en el organismo, los efectos de las altas temperaturas o exposición al sol. La práctica deportiva de una forma segura, evitar exposiciones prolongadas al sol en determinados horarios y mantener una hidratación constante, son los consejos más reiterados. Desde el IMDER se recuerda ciertos aspectos a tener en cuenta a la hora de practicar deporte o utilizar nuestras piscinas.
El primer consejo, y más evidente, es la
protección. Ya sea corporal, mediante la utilización de la vestimenta adecuada, o terapéutica, mediante el uso de cremas o lociones específicas,
prevenir nuestro cuerpo de la radiación solar es clave para poder realizar actividades físicas en épocas de excesivo calor. El otro factor que interviene a la hora de evitar situaciones de riesgo es la
hidratación. Una adecuada ingesta de líquidos, con aporte de electrolitos, será determinante para que nuestra piel, músculos y órganos puedan resistir las altas temperaturas de la estación veraniega.