La Comunidad ha entregado las llaves de 80 viviendas protegidas a familias que se encuentran en precarias condiciones sociales o económicas y en riesgo de exclusión social. Se trata de viviendas adjudicadas por el Instituto de Realojamiento e Integración Social a familias que, han perdido sus casas por no poder hacer frente a los préstamos hipotecarios o por no poder pagar el alquiler.

Madrid es la región que imprime a su política de vivienda un carácter más social. Y también ha sido la primera en tomar medidas para paliar las consecuencias de los desahucios. Además, el Gobierno autonómico ha renegociado el alquiler a más de 5.000 familias con problemas, que viven en viviendas propiedad de la Comunidad y que no podían hacer frente a su pago. En algunos casos, ese alquiler se ha reducido hasta los 40 euros al mes.

Madrid es la región que imprime a su política de vivienda un carácter más social. Y también ha sido la primera en tomar medidas para paliar las consecuencias de los desahucios. Además, el Gobierno autonómico ha renegociado el alquiler a más de 5.000 familias con problemas, que viven en viviendas propiedad de la Comunidad y que no podían hacer frente a su pago. En algunos casos, ese alquiler se ha reducido hasta los 40 euros al mes.
