El reciclaje está ya entre la mayoría de las costumbres de los ciudadanos. Frente a las viviendas, se identifican fácilmente los contenedores grises, amarillos, azules y verdes, para basura orgánica, envases, papel y vidrio respectivamente. Sin embargo, hay desechos que no entran en esta clasificación debido a su mayor peligrosidad o su volumen. Para ellos existen los llamados puntos limpios. El Portal del Consumidor informa sobre ellos. Son espacios abiertos que están ubicados en lugares concretos de la ciudad, donde se pueden encontrar hasta veinte contenedores para diferentes tipos de productos, como aceite usado de cocina, fluorescentes y halógenos, radiografías, productos químicos como disolventes o pinturas, aparatos eléctricos y electrónicos y escombros, entre otros.
Es un servicio gratuito, gestionado por el ayuntamiento correspondiente, que en ocasiones lo ofrece en modo itinerante a través de camiones que acuden a direcciones concretas de cada barrio un día y a una hora determinados, para que al ciudadano le quede más cercano.
En el caso de los puntos limpios móviles, el número de contenedores de que disponen los camiones suele ser menor que el de los puntos limpios fijos, por lo que no recogen todo tipo de desechos. Otros artículos que se depositan en estos lugares son productos voluminosos, como colchones o muebles, metales, baterías de vehículo, medicamentos (que también se pueden depositar en las farmacias), pilas, ropa o calzado, y algún otro que no encuentra sitio en los contenedores urbanos.

La Empresa Municipal de Transportes de Madrid organiza mañana, 23 de febrero, la II Jornada Técnica con el título "La nueva EMT como eje de la movilidad urbana sostenible en la ciudad de Madrid". En ella se dan cita responsables del Área de Movilidad y Seguridad del Ayuntamiento de Madrid, representantes del sector empresarial nacional y de la empresa municipal. 
