Unos presupuestos para atender los derechos básicos y las necesidades más apremiantes de la ciudadanía en situación de vulnerabilidad. Bajo esta premisa el Gobierno municipal ha elaborado los Presupuestos para 2016, que incrementan cerca del 22% las actuaciones de protección y promoción social, y en más de un 7% los servicios públicos básicos. Con un presupuesto consolidado del Ayuntamiento y sus organismos autónomos de 4.770.380.396 euros, el reto es mitigar los desequilibrios existentes entre barrios de la ciudad de Madrid. Para lograrlo, las políticas de gasto van a recibir un fuerte impulso el próximo año: el gasto social crecerá en 123.000.000 de euros con respecto a 2015, es decir un 24,03% más.La portavoz del equipo de Gobierno, Rita Maestre, y el concejal de Economía y Hacienda, Carlos Sánchez Mato, han presentado hoy las cuentas para 2016, que suponen un cambio sustancial respecto a los años anteriores -en los que se habían reducido todas estas partidas- y reorientan de manera clara las prioridades del Ayuntamiento de Madrid hacia las políticas sociales.

La Junta de Gobierno ha aprobado de manera inicial las Ordenanzas fiscales para 2016, que se traducirán en una recaudación superior a los 103 millones de euros. Con el objetivo fundamental de reorientar la fiscalidad municipal, priorizando la progresividad y el reparto más equitativo de los tributos municipales, el Ayuntamiento reducirá el próximo año un 7% el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI).
La cantidad que debía aportar el Ayuntamiento de Madrid aprobada ayer en el Consejo de Administración del Consorcio Regional de Transportes eran 112,3 millones de euros, que hoy han reducido de forma unilateral a 100 millones de euros. Lo que supone que el Ayuntamiento de Madrid, dentro del presupuesto administrativo, aportará menos del 9,5% de la financiación del transporte público madrileño, frente al 78,3% de la Comunidad de Madrid.