La Comunidad de Madrid, a través de los efectivos del Cuerpo de Agentes Forestales, inicia esta semana la primera campaña de la temporada para luchar contra las procesionarias del pino, insectos lepidópteros nocturnos que pueden provocar graves daños a nuestras mascotas (perros) y afectar a la salud de las personas que entren en contacto con ellas. La campaña se lleva a cabo todos los años entre los meses de marzo y mayo.

Las orugas de la procesionaria habitan en bolsones ubicados en los pinos, de cuyas hojas se alimentan. Cuando las condiciones les son favorables, bajan al suelo para convertirse en mariposas y reproducirse, formando una especie de ‘procesión’. De ahí el origen del nombre.

Las orugas de la procesionaria habitan en bolsones ubicados en los pinos, de cuyas hojas se alimentan. Cuando las condiciones les son favorables, bajan al suelo para convertirse en mariposas y reproducirse, formando una especie de ‘procesión’. De ahí el origen del nombre.



