Elena G. Sevillano para elpais.com
La piscina municipal de Chamartín (mapa) era conocida por sus espléndidos 50 metros de largo y porque era una de las escasas instalaciones deportivas abiertas en domingo en la capital. Un pequeño lujo a precio reducido que se acabó a mediados de 2010, cuando engrosó la lista de piscinas cerradas —a ella pertenecen la de La Cebada, en Centro, que fue demolida, o la de verano de La Concepción, en Ciudad Lineal, que lleva sin agua desde 2007— de la ciudad.

La piscina era la joya del polideportivo, un edificio de más de 5.000 metros cuadrados construido en 1978. Sus más de tres décadas de actividad habían hecho mella en las estructuras: se desprendieron las bovedillas del techo de la piscina y se encontraron vigas oxidadas. Había que reformarla, concluyó el Ayuntamiento de Madrid. Los vecinos se quedaron sin centro deportivo. Iba a ser solo por unos meses, pero se convirtieron en dos años. Hasta ahora. La reforma está terminada y en el Consistorio están convencidos de que a primeros de septiembre, a punto para el curso deportivo, se podrá volver a nadar en la piscina olímpica.
La piscina municipal de Chamartín (mapa) era conocida por sus espléndidos 50 metros de largo y porque era una de las escasas instalaciones deportivas abiertas en domingo en la capital. Un pequeño lujo a precio reducido que se acabó a mediados de 2010, cuando engrosó la lista de piscinas cerradas —a ella pertenecen la de La Cebada, en Centro, que fue demolida, o la de verano de La Concepción, en Ciudad Lineal, que lleva sin agua desde 2007— de la ciudad.
La piscina era la joya del polideportivo, un edificio de más de 5.000 metros cuadrados construido en 1978. Sus más de tres décadas de actividad habían hecho mella en las estructuras: se desprendieron las bovedillas del techo de la piscina y se encontraron vigas oxidadas. Había que reformarla, concluyó el Ayuntamiento de Madrid. Los vecinos se quedaron sin centro deportivo. Iba a ser solo por unos meses, pero se convirtieron en dos años. Hasta ahora. La reforma está terminada y en el Consistorio están convencidos de que a primeros de septiembre, a punto para el curso deportivo, se podrá volver a nadar en la piscina olímpica.