La presidenta regional, Cristina Cifuentes, ha hecho entrega de sus llaves a los primeros vecinos que se instalarán en los tres bloques de pisos construidos a través de la Agencia de Vivienda Social de la Comunidad para las 108 familias que viven en el barrio de la UVA - Unidad Vecinal de Absorción- de Hortaleza. Cifuentes ha acompañado hasta su nuevo domicilio a una de las familias que han comenzado ya el traslado de sus enseres.

Los vecinos que hasta la fecha vivían en sus antiguas viviendas y carecían de unas condiciones óptimas de habitabilidad y, sobre todo, de seguridad, se trasladarán a unas nuevas viviendas más modernas, espaciosas y con plaza de garaje y abonaran rentas de alquiler que oscilan entre los 36,26 y los 351,75 euros mensuales por las viviendas y entre los 17 y los 70,60 euros por los garajes. La inversión en esta actuación ha sido superior a los 9,3 millones de euros, cuyo coste ha asumido íntegramente la Agencia de Vivienda Social de la Comunidad.

Los vecinos que hasta la fecha vivían en sus antiguas viviendas y carecían de unas condiciones óptimas de habitabilidad y, sobre todo, de seguridad, se trasladarán a unas nuevas viviendas más modernas, espaciosas y con plaza de garaje y abonaran rentas de alquiler que oscilan entre los 36,26 y los 351,75 euros mensuales por las viviendas y entre los 17 y los 70,60 euros por los garajes. La inversión en esta actuación ha sido superior a los 9,3 millones de euros, cuyo coste ha asumido íntegramente la Agencia de Vivienda Social de la Comunidad.


Ecologistas en Acción ha evaluado la calidad del aire en la ciudad de Madrid durante 2015, periodo en el que se ha producido un incremento muy notable de la contaminación por dióxido de nitrógeno y por ozono, cuyos niveles han rebasado los máximos legales. Aunque el nuevo gobierno municipal reconoce abiertamente el problema y ha puesto en marcha actuaciones inéditas frente a las situaciones de picos de contaminación, resulta obvio que las medidas que se están adoptando en la actualidad son insuficientes para garantizar el derecho de los madrileños y madrileñas a respirar aire saludable y es necesario avanzar más en la disminución del uso del coche en la ciudad.
