"Dicen que en un año lo terminan. Muy rápido lo veo yo eso", duda Jesús, frutero, mientras mueve de lado a lado la cabeza. Cuando se le pregunta cómo ve eso de estar en su puesto del mercado provisional de Barceló un año más lo resume con una palabra, "fatal", y señala a su alrededor como para subrayarla: "En el mercado antiguo tenía 27 metros cuadrados; aquí tengo 10". En el solar donde se levantará el nuevo mercado de Barceló no se ve ninguna estructura. Las obras están aún bajo tierra, en las cuatro plantas subterráneas destinadas a un aparcamiento y la carga y descarga y los almacenes del mercado. La previsión inicial (primavera de 2011) y la que se actualizó cuando empezaron las obras (finales de 2011) se han quedado muy viejas. No será un año; será más. El "centro polivalente Barceló" no estará listo hasta finales de 2012.
Los 104 comerciantes manejan, no sin escepticismo, otra fecha: el 28 de junio de 2012. Es la que les ha prometido el Ayuntamiento porque es cuando la constructora, una UTE formada por Dragados y Acciona, debe entregar la obra terminada. Sin embargo, en el Consistorio ya saben que no será así. Cuando se aprobaron las obras, en junio de 2009 por 43 millones de euros, el Ayuntamiento estaba convencido de tener listo el nuevo mercado y los equipamientos deportivos y culturales esta primavera. También lo creyeron los comerciantes, que aceptaron (en vez de la indemnización por lucro cesante) el traslado a un mercado provisional, formado por seis construcciones pentagonales y construido justo al lado. Iba a ser cuestión de menos de dos años, que ahora se convierten en tres y medio.