La Comunidad de Madrid ha conseguido transformar lo que era un área degradada en un nuevo espacio de gran valor ambiental dentro del Parque Regional del Sureste. Tras siete años de trabajos, la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, que dirige Borja Sarasola, ha conseguido convertir la finca de El Soto de las Cuevas, que incluye un humedal protegido, en uno de los enclaves más importantes para la avifauna de la Comunidad de Madrid, albergando especies como aguiluchos laguneros, avetorillos, martines pescadores, garzas, cormoranes, ánades reales, porrones o patos cuchara.

Los trabajos de recuperación se iniciaron en 2005, una vez que la propiedad de la finca, ubicada en Aranjuez, fue cedida gratuitamente a la Comunidad de Madrid. Se trataba de un espacio donde las actividades agrícolas y extractivas habían ocasionado profundas alteraciones en sus valores ambientales, como la deforestación general y de sotos y riberas, o la alteración de la composición de los suelos.
Desde entonces, el Gobierno regional ha acometido distintas actuaciones para recuperar los valores ambientales de este entorno único del sureste madrileño, entre ellas la plantación de más de 40.000 árboles y arbustos de más de 20 especies distintas para recuperar los sotos de ribera y el bosque mediterráneo, y aumentar así la diversidad florística de este enclave.

Los trabajos de recuperación se iniciaron en 2005, una vez que la propiedad de la finca, ubicada en Aranjuez, fue cedida gratuitamente a la Comunidad de Madrid. Se trataba de un espacio donde las actividades agrícolas y extractivas habían ocasionado profundas alteraciones en sus valores ambientales, como la deforestación general y de sotos y riberas, o la alteración de la composición de los suelos.
Desde entonces, el Gobierno regional ha acometido distintas actuaciones para recuperar los valores ambientales de este entorno único del sureste madrileño, entre ellas la plantación de más de 40.000 árboles y arbustos de más de 20 especies distintas para recuperar los sotos de ribera y el bosque mediterráneo, y aumentar así la diversidad florística de este enclave.

La Comunidad de Madrid tiene establecidas para los hospitales públicos unas