“Lo que no se usa se destruye”, han sido las palabras que ha empleado el delegado de Desarrollo Urbano, Mariano Fuentes, durante la presentación del proyecto de remodelación de la antigua fábrica de Clesa. Un edificio inaugurado en 1962 y proyectado por el arquitecto Alejandro de la Sota que se encuentra en desuso y abandonado desde hace más de una década y que el Ayuntamiento de Madrid, tras recuperar su titularidad, va a poner en valor a través de una intervención que convertirá el espacio en un centro pionero en Madrid.


