La Junta de Gobierno ha aprobado de manera inicial las Ordenanzas fiscales para 2016, que se traducirán en una recaudación superior a los 103 millones de euros. Con el objetivo fundamental de reorientar la fiscalidad municipal, priorizando la progresividad y el reparto más equitativo de los tributos municipales, el Ayuntamiento reducirá el próximo año un 7% el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI).El 100% de los ciudadanos y ciudadanas de Madrid se beneficiarán de una medida política que supondrá un alivio a quienes están en peor situación económica. Aun así, la medida adoptada por la Junta de Gobierno es regresiva ya que beneficia en mayor importe a los propietarios con inmuebles de más valor catastral. Como ha exigido la Federación Española de Municipios y Provincias, es imprescindible instar al Gobierno de la Nación a modificar el Texto refundido de la Ley Reguladora de las Haciendas Locales, con el objetivo de conceder a los ayuntamientos una mayor capacidad normativa para establecer tipos de gravamen diferentes, que permitan reducir el impuesto en mayor medida a aquellas zonas más desfavorecidas de la ciudad.
Para compensar el efecto recaudatorio y regresivo de esta medida, subirá el IBI para los inmuebles de uso diferente al residencial y que están encuadrados en el tipo diferenciado, es decir, los de valores catastrales más elevados. Dicho incremento afectará al 0,31% de los recibos y oscilará entre el 7% y el 9%. Todo el paquete de medidas fiscales relacionadas con el IBI supondrá un incremento en la recaudación de 48 millones de euros.
El próximo año habrá también modificaciones en las bonificaciones y exenciones a inmuebles del Patrimonio Histórico que realizan actividades lucrativas, no prorrogándose la exención del 80% del IBI del que disfrutaban hasta ahora. La medida afectará a 2.843 recibos, que suman un total de ingresos de 12.260.374 euros.

La cantidad que debía aportar el Ayuntamiento de Madrid aprobada ayer en el Consejo de Administración del Consorcio Regional de Transportes eran 112,3 millones de euros, que hoy han reducido de forma unilateral a 100 millones de euros. Lo que supone que el Ayuntamiento de Madrid, dentro del presupuesto administrativo, aportará menos del 9,5% de la financiación del transporte público madrileño, frente al 78,3% de la Comunidad de Madrid.
