Los datos de calidad del aire acumulados de enero a mayo son los mejores de toda la serie histórica. Los registros de dióxido de nitrógeno (NO2) evidencian una reducción de este contaminante a más de la mitad respecto a los niveles de 2019, cuando se alcanzaban picos de 62 μg/m³, frente a los 30 μg/m³ que registra actualmente la estación más contaminada de la red.





