Teatros del Canal, 29 y 30 de abril y 1 mayo 2011

El talento particular de los bailarines suecos para el ballet dramático ha sido explorado no sólo por los coreógrafos de Suecia, sino también por artistas internacionalmente conocidos como Antony Tudor, Jiri Kylian o John Neumeier.
“Trato de crear una ilusión de ballet clásico utilizando tutús de tul y zapatillas de punta. Aunque, a veces, las líneas puras del siglo XVIII se desmoronan”. Son palabras del coreógrafo alemán Christian Spuck, miembro permanente del Ballet de Sttutgart, donde trabaja desde 1995, y encargado ahora de la primera parte de esta coreografía del Royal Swedish Ballet, con música del compositor romántico del XIX Félix Mendelssohn. En
Tableau Perdu el coreógrafo alemán utiliza por primera vez una sinfonía, la Sinfonía Nº 4 de Mendelssohn. La segunda parte de esta obra es
Rättika, que viene coreografiada por el sueco Mats Ek, y cuenta con música de otro gran compositor romántico, Johannes Brahms. Dos grandes piezas para disfrutar durante una hora de un ballet de prestigio internacional.