El tema del sistema educativo es un debate demasiado amplio y serio como para tratarlo aquí en un único post. Por lo que intentaré concretar todo lo posible.
El nuestro es un sistema mixto, construído a partir de la incapacidad de las administraciones públicas para asumir la demanda educativa. Esta posición de inferioridad del gobierno sigue vigente hoy al ser incapaz de imponer unos contenidos, no sólo a la escuela concertada, sino a las comunidades autónomas.
El origen de esta debilidad radica en cuestiones políticas -evitar enfrentarse a poderes como la Iglesia o las fuerzas nacionalistas- como económicas: es muy costoso tener un sistema educativo eficiente y además es una inversión nada espectacular en cuanto a rendimiento político.
Por todo ello, qué soluciones plantearía; 1º un pacto de estado educativo diseñado desde el coraje político y con ambiciones reales y con una vocación duradera; y 2º una memoria económica que financie nuestra educación.
Con qué objetivo, obviamente, la mejora del sistema educativo. En ese sentido, son varias las recomendaciones dadas a partir de los sucesivos informes PISA. Destacaría las siguientes:
1º Más autonomía en la escuela, para poder ajustar la misma al alumnado que atiende. Esto supone una nueva descentralización educativa: de las consejerías autonómicas a los centros educativos.
Obviamente, esto requiere un compromiso, dinero y una formación de los diversos responsables para que sea una delegación responsable.
2º Libertad de elección de centros. Una competencia educativa definida de manera rígida por unos parámetros beneficiaría a todo el sistema.
3º Aumento de la inversión educativa.
4º Disciplina. Creo que sobran los comentarios.
5º Exámenes externos que evalúen el sistema educativo.
Se me podrá achacar que estas propuestas son de carácter liberal, pero la realidad desde mi punto de vista, es que la educación se ha planteado desde un enfoque muy paternalista: evitando que los centros compitan, apostando por el buenismo en relación con el alumno, relajando los contenidos educativos, etc.
Y creo que todos somos conscientes de los resultados, que aunque no sean catastróficos, si que son mejorables.