La Comunidad destina 4,78 millones a su atención y cuenta con 226 plazas para dependientes
La Comunidad de Madrid destina anualmente 4,78 millones de euros a la atención integral de personas con discapacidad afectadas de esclerosis múltiple de la región, una enfermedad crónica inflamatoria del sistema nervioso central. Para ello, el Gobierno regional cuenta con 226 plazas -totalmente gratuitas- distribuidas en tres centros de día especializados y un centro residencial con atención continuada y tratamientos ambulatorios.
La esclerosis múltiple tiene una prevalencia en España de entre 45 y 80 nuevos casos al año cada 100.000 habitantes. Afecta a personas jóvenes –entre 25 y 45 años- y de curso impredecible. Esta enfermedad es la segunda causa de discapacidad, después de los accidentes de tráfico, y la enfermedad neurológica más frecuente entre jóvenes y adultos. Además, supone una de las principales causas de dependencia en la población con edades comprendidas entre los 18 y los 65 años.
El director general de Atención a Personas con Discapacidad, Jorge Jiménez de Cisneros, ha visitado hoy uno de estos centros, gestionado por la Asociación Mostoleña de Esclerosis Múltiple (AMDEM), que este año ha cumplido su vigésimo aniversario, y cuyo ámbito de actuación engloba los municipios de: Alcorcón, Arroyomolinos, Aldea del Fresno, Cadalso de los Vidrios, Cenicientos, Chapinería, El Álamo, Móstoles, Navas del Rey, Pelayos de la Presa, Rozas de Puerto Real, San Martín de Valdeiglesias, Sevilla la Nueva, Villa del Prado, Villamanta, Villanueva de Perales y Villaviciosa de Odón.
El Ejecutivo regional dedicará un total de 2 millones de euros a cubrir el servicio de comedor durante los periodos no lectivos de Navidad, Semana Santa y verano. Estas ayudas se darán de forma directa a los ayuntamientos de la región que cuenten con colegios abiertos en vacaciones en los que se realicen actividades extra escolares.
Las ayudas directas para cursar FP de Grado Superior en centros privados autorizados de la región garantizan además que ningún estudiante se quede al margen de estas enseñanzas por falta de recursos económicos. Estas becas creadas por la Comunidad generan un incentivo a los centros educativos para que adapten sus programas formativos a la demanda, tanto de los alumnos como de las empresas.