El patriarca de la Iglesia Ortodoxa de Rumanía, Daniel Ciobotea, ha colocado ayer la primera piedra de la Iglesia Catedral Santísima Virgen María, el primer templo de la iglesia ortodoxa rumana en la capital, que se ubicará en el distrito de Latina.
Junto al patriarca han estado la presidenta regional, Esperanza Aguirre; la teniente de alcalde y delegada de Medio Ambiente, Ana Botella; y las delegadas de Familia y Urbanismo, Concepción Dancausa y Pilar Martínez, respectivamente. Esta iglesia ha resultado adjudicataria del derecho de superficie tras participar en el concurso público para la cesión de parcelas municipales a entidades religiosas. El edificio, de 2.400 metros cuadrados, destinará, además espacios para la atención social a mayores, mujeres maltratadas, asesoría jurídica y formación.