viernes, 11 de septiembre de 2009

Historia y leyendas del barrio de Lavapiés

Calles de leyenda


El origen de los nombres de las calles de Madrid es una cuestión relativamente reciente, por ello la fiabilidad de las teorías al respecto queda en entredicho. Hay que lidiar con añejas leyendas, tradiciones y sus altas dosis de inventiva. Existen en nuestra ciudad zonas con nombres bien curiosos. La calle del Sombrerete, El Rastro, Amnistía o Humilladero invitan a divagar sobre el porqué de su título mientras paseamos por ellas. Lavapiés es uno de los barrios más antiguos de Madrid, con más de 500 años de antigüedad. La mayor mezcla de razas de toda la ciudad.

No podemos iniciar nuestra andadura sin explicar el origen de este castizo barrio. Lavapiés fue antaño el barrio judío de Madrid. Su principal centro de actividad y reunión era la Sinagoga, situada en el solar donde hoy se encuentra la Iglesia de San Lorenzo (mapa). Tras la expulsión de los judíos en el siglo XV, algunas familias judías se vieron en la necesidad de convertirse al catolicismo para mantenerse con vida. Así surge la cristianización de las viejas calles moriscas, que cambiaron sus nombres por otros de exagerada exaltación religiosa como calle Ave María, de la Fe, Amor de Dios etc.

Empecemos por el principio. El barrio de Lavapiés se llama así debido al acto de ablución que realizaban los judíos antes de sus oraciones. Había una fuente en la plaza donde éstos lavaban sus extremidades como purificación ritual antes de ir a la sinagoga. De ahí el nombre.

En la Plaza de Lavapiés nace la Calle del Sombrerete, que llega hasta Embajadores. Según escritos antiguos, su nombre original fue Sombrerete del Ahorcado ya que aquí fue ajusticiado, sin quitarse el sombrero, el cómplice de un impostor que se hizo pasar por el rey don Sebastián de Portugal.

También de la plaza sale la Calle del Tribulete. En un corralón de esta calle se reunían los vecinos a jugar al tribulete, un juego popular de la época que se convirtió en el modo de denominar a esta vía.

Como decíamos al principio, existen muchas teorías que explican el porqué del nombre de ciertas calles. En algunos casos decantarse por una u otra hipótesis es cuestión de gustos. Tal es el caso de la Calle del Ave María. Ésta tiene su entrada por la Calle de la Magdalena y su terminación en la Plaza de Lavapiés. Su nombre puede haberse originado en el proceso de cristianización de las calles tras la expulsión de los judíos…pero existe otra historia más novelesca. Cuenta la tradición que aquí había varios burdeles. Cuando esto llegó a oídos del beato Simón de Rojas, éste escandalizado, instigó a Felipe II a demolerlas. Tras ello, en sus pozos se encontraron varios cadáveres. El beato solo pudo exclamar ¡Ave María!

Una perpendicular a esta calle, Calle de la Cabeza, alberga otra macabra historia. En este lugar habitaba un rico sacerdote junto con su criado. La avaricia del sirviente se materializó cuando éste, con un encarnizamiento bestial, robó y asesinó por degüelle al cura. Años después y convertido en caballero, el criminal regresó a Madrid y se le dio por comprar una cabeza de cordero en el vecino Rastro. De camino a casa, la sangre que desprendía la cabeza del animal, alertó a un alguacil. Preguntado por lo que llevaba, el criado explicó que era una cabeza de cordero lista para comer. Pero cual fue su asombro al abrir el paquete y descubrir que lo que allí había no era sino la cabeza del cura asesinado. Sorprendido la situación, el criado acabó por confesar su crimen. Poco después el criado fue condenado a la horca y, según cuenta la leyenda, una vez cumplida la sentencia, el milagro se obró de nuevo y la cabeza del sacerdote volvió a convertirse en cabeza de cordero.

No acaban aquí las calles con historias tétricas detrás, pero pasamos a relatar otras leyendas más bonitas aunque también inverosímiles. Como la de la Calle Mira el Sol. Cuenta la tradición que tras un temporal de lluvias y nieves, el 2 de febrero de 1440 amaneció un día claro y templado. La gente, pletórica, gritaba ¡Mira el Sol!, ¡Mira el Sol!

Lindando con la Calle Ave María encontramos la Calle de la Primavera. En ella existían unos frondosos jardines donde se celebraba la fiesta de la Cruz de Mayo. Una fuente y un paseo adornaban esta bonita vía reforzando su frescura y verdor.

También era común denominar a una calle por la forma que tenía. Es el caso de la calle de la Escuadra, muy cercana a la anterior, y la del Codo. Ambas reciben su nombre por su forma en estas figuras.

Las del Olmo, del Olivar, de la Rosa y otras similares, se llaman así por los plantíos y huertas sobre las que fueron trazadas.

Existen más historias destacables detrás de muchas otras calles del barrio de Lavapiés. Por razones evidentes, hemos escogido tan solo una muestra, relatos que despierten vuestra curiosidad y os amenicen un paseo por este singular barrio de Madrid.

Para terminar os dejamos una bastante chistosa, la de la Calle del Calvario. Se llama así porque existía un Vía Crucis en aquel sitio, en dirección a Atocha. El desnivel de su suelo, sumamente incómodo de transitar, lo convertía en poco más que un castigo para los transeúntes.


Fuente: turismomadrid.es

5 comentarios :

  1. Miguel,

    ¿ Sabes algo de los orígenes de la Calle de Valencia ?

    Lorena

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  2. Dice usted que el nombre del barrio y de la plaza se debe a la costumbre del lavado de pies, pero parece ser que es una contraccion, por otra parte normal en nosotros los madrileños, de lo que anteriormente se llamava plaza del Avapies. ¿Podria ser asi?

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  3. El nombre de la Calle Escuadra tiene un origien muy distinto según las fuentes que yo he leído. Te recomiendo este libro: http://books.google.es/books?id=Sc9DAAAAYAAJ&vq=escuadra&num=10&hl=es&pg=PA187#v=snippet&q=escuadra&f=false

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  4. no era por que se limpiaban los pies su origen es Avapues que era una expresion ebrea que significaba el barrio es nuestro

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  5. Tengo 64 años y me e criado en lavapies, mas concretamente en la C/ Sombrerete 14, recordais la carniceria de carne de caballo, Bodegas san juan, la Tahona esqina C/ el amparo, la colchoneria Rios. Pue yo en la chatarreria. Que tiempos aquellos y diferente en todo, cuando voy a Madrid recorro esas calles, con gran nostalgia y miles de imagenes en mi mente ( Mama dame un duro que me voy al cine olimpia y de paso me como unas gallinejas en c/ caravaca jjj ) Perdonar si me salgo del contesto, pero e visto esta pagina y me e emocionado.

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