La Comunidad de Madrid amplía el programa Mi Primera Vivienda para facilitar el acceso a la propiedad a más personas que, disponiendo de solvencia económica para afrontar una hipoteca, no cuentan con el ahorro previo necesario para cubrir la parte del precio que habitualmente no financian las entidades bancarias. La nueva regulación eleva hasta los 50 años la edad máxima para acceder al programa e incorpora a las familias con hijos menores de edad a su cargo, manteniendo a las familias numerosas y monoparentales, sin limitación de edad.






