Respecto a los autobuses interurbanos, no existía esa homogeneidad, sino que convivían en la red muchos modelos distintos con antigüedades también variadas. Además, cada uno tenía la imagen propia de la empresa operadora a la que pertenecía. Por este motivo, una de las primeras medidas que adoptó el Consorcio Regional de Transportes fue la de unificar la imagen corporativa de los autobuses de la red de interurbanos e imponer mediante inspecciones regulares unos parámetros de calidad en el parque móvil.
Empresas operadoras de la época, como De Blas o Martín, son las primeras en adquirir nuevos autobuses Pegaso 5031, unificar la imagen de los mismos con la imagen de marca del Consorcio y la identificación como parte de la red “Madrid Transportes”. Nacía así el color “Verde Consorcio”.
Hoy, los recientes estudios de mercado demuestran que los madrileños identifican la imagen de estos autobuses con el servicio que prestan.
Mejora de la calidad y la seguridad
Los cambios en la imagen del transporte público en este cuarto de siglo han sido importantes, pero mucho más lo ha sido su evolución en aspectos clave para la calidad del servicio, como la evolución tecnológica, la modernización del parque móvil o el cumplimiento de las distintas normativas regionales, estatales y europeas, que inciden directamente en aspectos como la comodidad, la seguridad, la accesibilidad o la reducción del consumo energético.
Los cambios en el material móvil han sido también relevantes en el resto de los medios de transporte. Por ejemplo, en Metro el año de creación del Consorcio de Transportes, 1986, comenzó la renovación del material móvil más antiguo de la red, que en algunos casos tenían antigüedades de más de 50 años. La llegada en aquel momento de los trenes de la serie 2.000 fue un verdadero adelanto para la época.
Respecto al transporte ferroviario, Cercanías Madrid nació en 1989 como una red ferroviaria con identidad corporativa propia y con un marco tarifario coordinado con el Consorcio de Transportes. Hasta aquel momento no se podía hablar en sentido estricto de servicio de Cercanías, aunque en ese momento existía una red ferroviaria entre Madrid y la periferia. Aquellos trayectos estaban cubiertos por trenes de la serie 440, que supusieron todo un adelanto para la época, que estaban decorados con un vistoso color azul con una franja amarilla que se convirtieron para muchos madrileños en la imagen den las excursiones a la sierra madrileña. Estos trenes circularon hasta 1992.
Un artículo curioso e interesante, gracias :)
ResponderEliminar=-X 8-) :'( :-[ :-E :( O:-) :* :-D :-$ :) =-O :-P *DONT_KNOW* ;) >:o
ResponderEliminarbueno grasias por todo
ResponderEliminar