El Consejo de Administración de Renfe ha decidido retomar el proceso de licitación para crear una sociedad de autobuses, a través de 14 lotes, que tendrá como objetivo mantener el servicio cuando surjan circunstancias, tanto programadas como urgentes, que impidan la circulación de trenes. Renfe lanza de nuevo esta licitación tras reformular el pliego inicial e incorporar las observaciones del Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales (TACRC).
La nueva convocatoria busca ampliar la concurrencia y disponer de capacidad para prestar los planes alternativos de transporte (PAT), que dan continuidad al viaje cuando las obras programadas o las incidencias interrumpen el servicio ferroviario.
El pasado mes de julio, el TACRC reconoció la vinculación de los PAT con la actividad ferroviaria, tanto ante imprevistos como ante trabajos programados, pero exigió revisar el lote único nacional, la solvencia, la disponibilidad mínima de vehículos y la duración.
14 lotes en vez de uno
Así, la licitación pasa de un procedimiento negociado a uno abierto, sujeto al Real Decreto-ley 3/2020 de contratación pública, y sustituye el lote único por 14 lotes, de los que 2 son para dar respuesta a obras previstas y 12 para servicios no programados por incidencias en la infraestructura, en trenes, o derivadas de emergencias meteorológicas, desastres naturales, etc.
Los dos lotes para dar respuesta a trabajos programados tendrán una duración de ocho años y los doce lotes no programados, de cuatro años, en ambos casos sin prórroga. Además, el nuevo pliego elimina la exigencia de presencia territorial previa y adapta la solvencia al presupuesto y a las necesidades de cada lote.
El umbral de solvencia técnica para los servicios programados pasa de 500 a 250 autobuses, mientras que para los no programados será de 40, 60 u 80 autobuses según el lote, con una disponibilidad mínima de 10, 15 o 20 vehículos y la posibilidad de adscribir recursos de terceros.
Sociedad participada por Renfe al 49%
La sociedad participada, vinculada a los dos lotes de servicios programados, contará con un 49 % de participación de Renfe Viajeros y un 51 % del socio privado adjudicatario. Cada lote contempla la adquisición de entre 25 y 50 autobuses que deberán incorporarse en el plazo máximo de un año. La convocatoria admite una oferta integradora para constituir una sociedad si se adjudican ambos lotes.
Por su parte, los servicios no programados se organizarán en doce lotes territoriales y los adjudicatarios los prestarán directamente, con la posibilidad de adscribir recursos de terceros. Este tipo de trayectos tendrán cobertura territorial con el fin de que en el espacio de una hora se pueda movilizar al menos el 50% de los autobuses mínimos del lote.
1.100% de incremento en cinco años
El importe adjudicado a planes alternativos de transporte pasó de aproximadamente siete millones de euros en 2020 a más de 94 millones en 2025, lo que supone un 1.100% de incremento en solo cinco años. Entre 2024 y 2025, 26 de los 77 expedientes quedaron inicialmente desiertos.
El modelo actual, basado en contrataciones independientes para cada necesidad, presenta dificultades estructurales, ya que no siempre garantiza que haya autobuses, conductores y medios operativos disponibles cuando se requieren; registra una concurrencia reducida y procedimientos desiertos; y obliga, en ocasiones, a contratar con urgencia, con menos capacidad de planificación y mayor presión económica.
La gestión fragmentada también alarga la preparación de los PAT, dificulta responder a cambios o prolongaciones de las obras y puede generar coberturas insuficientes, demoras y una atención desigual a las personas viajeras.
Disponibilidad real y estable de autobuses
Con el nuevo modelo, Renfe busca garantizar una disponibilidad real y estable de autobuses, conductores y medios organizativos, reduciendo la dependencia de recursos coyunturales y de contrataciones urgentes. Esta capacidad permitirá disminuir el riesgo de licitaciones desiertas y coberturas insuficientes, así como hacer más previsible y controlable la presión económica asociada a los planes alternativos de transporte.
Para los PAT programados, la mayor anticipación y la disponibilidad comprometida de medios reducirán los tiempos de preparación y facilitarán la adaptación ante cambios de calendario o prolongaciones de las obras. En los PAT no programados, la proximidad territorial de los recursos permitirá acortar los tiempos de movilización y llegada, reforzando la capacidad de respuesta ante incidencias y emergencias.
El modelo persigue, además, una mejora sostenida de la calidad, la accesibilidad, la información y la atención a las personas viajeras durante las interrupciones ferroviarias. El diseño por lotes favorecerá una mayor competencia efectiva al combinar la escala necesaria para asegurar la prestación, la colaboración empresarial y la participación de operadores locales y regionales.
Renfe, con el fin de garantizar la movilidad por su vocación de servicio público, pone en marcha, siempre que las circunstancias lo permiten, planes alternativos de transporte por carretera para asegurar la movilidad de los viajeros cuando actuaciones programadas o circunstancias sobrevenidas impiden la prestación del servicio ferroviario.



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